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RESOLUCIÓN FINAL
La actual crisis económica mundial, es una crisis estructural, sistémica global,
que abarca las fases productiva, comercial y de reproducción del capital.
Asistimos al estallido de una crisis económica que involucra a la mayoría de los
países del mundo, que colapsa a todos los componentes del proceso productivo
capitalista, incluidos sus dimensiones financieras y comerciales, obligando a
diversos Estados a declararse en recesión. Esta crisis sistémica global, abarca
aspectos como las crisis alimentaria, energética, socio ambiental y de los
recursos naturales. Es en suma, una crisis general que afecta y profundiza el
desgaste de los sistemas de hegemonía y dominación creados por el
neoliberalismo.
El capitalismo neoliberal, se ha caracterizado por privilegiar al sector
financiero, el endeudamiento privado y publico, los giros negros, la producción
bélica, la superexplotación del trabajo y de la naturaleza, por sobre el
desarrollo e innovación de fuerzas productivas, procesos de trabajo y
automatización progresivos, no destructivos y no regresivos.
La estrategia de empresarios, gobiernos y organismos neoliberales para mantener
a flote las ganancias de las trasnacionales y la supremacía de las grandes
potencias capitalistas desde la década del 70, esta seriamente deteriorada. La
crisis actual es la crisis de la fase neoliberal del capitalismo. Los gobiernos
neoliberales ensayan programas anticrisis destinados a restaurar las ganancias
de los capitalistas, en particular de las corporaciones oligopólicas,
instrumentando todo tipo de apoyos y rescates, tomados del erario publico y de
las reservas internacionales, con graves implicaciones para el gasto social.
La tendencia general del gran capital es trasladar los costos de la crisis a la
clase trabajadora y a los pueblos, agravando sus condiciones de vida y de
trabajo. Por ello es fundamental desplazar las políticas neoliberales e impulsar
un nuevo proyecto de nación basado en la democracia popular, la justicia social,
reparación del daño ambiental y el pleno respeto a los derechos humanos.
México ante la crisis económica global
La economía mexicana no esta al margen de la crisis global. Muchos de los
problemas asociados a ella, ya estaban presentes en el funcionamiento de nuestra
economía. Desde el inicio de los gobiernos neoliberales priistas y panistas de
los últimos 28 anos, la economía se ha estancado. México es el país con peor
crecimiento económico en toda America Latina. Para 2009 se estima que el PIB
decrecerá entre 1 y 2%. Así, el mercado interno continuara deprimido y tendera a
crecer la dependencia de la economía con relación a las exportaciones.
Las tasas de desempleo y subempleo se elevaron significativamente. Apenas en
noviembre del 2008 existían 2 millones 35 mil mexicanos en edad de trabajar sin
empleo, y ya se anuncia que en 2009 otros 380 mil lo perderán. Sin tomar en
cuanta el regreso de mas de un millón de migrantes. Actualmente, 31 millones de
mexicanos viven con un ingreso de tres salarios mínimos o menos; 11.8 sobreviven
en el comercio informal, tendencias que ya se profundizan, a consecuencia de la
crisis. Otro problema grave de la economía nacional tiene que ver con la
concentración del ingreso. Además, 500 empresas concentran mas del 70% del PIB.
Sin duda, uno de los sectores mas beneficiado en los 8 anos de gobiernos
panistas ha sido el financiero, el cual obtuvo una tasa anual de rendimiento de
alrededor del 18.4%.
En contraste por las altas ganancias de la oligarquía, en 2007, según el
Instituto de Nutrición se encontraban 18 millones de personas en situación de
pobreza alimentaria. Tal dato debió incrementarse cuando menos en un 20%,
porcentaje en que creció la población con hambre a nivel mundial, la cual paso
de 800 a 1000 millones. Aunque los grandes empresarios son los mas beneficiados
por las políticas hacendarias vigentes; a la hora de pagar impuestos somos los
trabajadores y el pueblo, los que terminamos contribuyendo mas.
Un gobierno políticamente débil y crecientemente subordinado a los poderes del
capital trasnacional, ha recurrido a las salidas autoritarias para enfrentar la
inconformidad ciudadana. La puesta en marcha de pactos políticos militares como
la Iniciativa Mérida, la ASPAN, la Reforma al Código Penal, conjugados con la
persecución y encarcelamiento de luchadores sociales, el cierre de espacios
alternativos en los medios, los ataques al Estado Laico, los intentos de
cancelar o reducir derechos laborales y humanos, son algunos botones de muestra
del grave déficit que arrastra nuestro país en materia política. La incapacidad
del Gobierno Federal para superar su origen ilegitimo, para resolver los
problemas de inseguridad y de pobreza en el país, lleva a crear un escenario de
ingobernabilidad.
México estaba en el peor de los escenarios posibles ante la inminencia de una
crisis que se venia gestando desde hace varios anos. No solo por el sometimiento
dogmático y acrítico del gobierno federal ante las políticas de "libre mercado",
sino ante la idea de que la contingencia económica era simplemente una
turbulencia momentánea que provenía del exterior y que podía conjurarse por
medio de algunos ajustes pequeños, siempre y cuando se mantuvieran y
profundizaran la disciplina fiscal y las reformas estructurales neoliberales,
especialmente la laboral.
Ante esta situación, el gobierno federal ha reaccionado de manera ineficiente y
tardía. Inicialmente trato de minimizar la magnitud de la misma, posteriormente
presento el llamado Acuerdo Nacional en Favor de la Economía Familiar y el
Empleo. Este programa gubernamental se enfoca a respaldar a los grandes
empresarios, y con algunas medidas que provienen de otros programas de gobierno
que ya estaban en ejecución.
Con este supuesto "acuerdo" se evade intencionalmente algunos de los temas
sociales mas importantes, asociados con la crisis como: la urgente evaluación y
modificación, entre otros, del TLCAN y en particular de su Capitulo
Agropecuario; la determinación del ingreso objetivo mínimo que no alcanza a
cubrir los costos de la producción agropecuaria nacional; las perdidas sufridas
de los fondos de ahorro de los trabajadores afiliados a las AFORES; la venta de
cartera vencida por el INFONAVIT; el problema de las tasas de interés bancarias;
el desempleo o el descenso del poder de compra de los salarios.
El autentico plan anticrisis del gobierno federal y la oligarquía, es mas
neoliberalismo. Es la profundización de las reformas estructurales, para lo cual
aprovecha los efectos negativos de la crisis global con la finalidad de
quebrantar las conquistas mas preciadas de los trabajadores, el pueblo y de la
Nación.
Por ello, nuestra línea estratégica fundamental, es organizar de la lucha de
clases, dirigir esa lucha, para ganar una correlación de fuerzas que nos permita
terminar con el actual régimen político antidemocrático, autoritario y
excluyente, para construir otro donde haya plenos derechos políticos y amplias
libertades democráticas, que nos conduzca al establecimiento de un sistema
económico justo que permita a todos los hombres y mujeres aptos para trabajar,
vivir holgadamente del producto de su propio trabajo, y haga imposible
enriquecerse con el trabajo de los demás.
Programa para hacer frente a la crisis
El punto clave esta en la modificación urgente de la política económica y el
cambio de régimen, poniendo en marcha nuestro Programa Mínimo No Negociable y el
Proyecto de Nación Alternativo al Neoliberalismo, por lo tanto el VII Dialogo
Nacional resuelve:
1.- El restablecimiento inmediato de la Legalidad Constitucional, entendida como
la restitución de los aspectos progresistas que fueron cercenados al Texto
Constitucional.
2.- La recuperación del espíritu de la Constitución de 1917, como síntesis
histórica que refrenda la tradición emancipadora de nuestro pueblo y dibuja el
proyecto de una nación con justicia, libertad, derechos sociales, soberanía e
independencia económica y política.
3.- La lucha por recuperar la soberanía, por la defensa y ampliación de los
derechos sociales y humanos, el ejercicio de las libertades y garantías
individuales, así como el cambio de régimen y la integración de una nueva
institucionalidad democrática, reclama la convocatoria a un nuevo Congreso
Constituyente en el que estén representados todos los sectores sociales y de
manera particular los trabajadores.
4.- Rechazo absoluto a las llamadas "reformas estructurales" en seguridad
social, electricidad, petróleo, educación y en materia laboral, por
considerarlas lesivas a los derechos del pueblo y contrarias a la soberanía de
la Nación.
5.- Que el Estado juegue el papel de promotor y regulador del desarrollo
económico bajo el control de la sociedad, poniendo en practica los lineamientos
constitucionales.
6.- Una nueva política económica que tenga como prioridad el acceso al pleno
empleo, con ingresos remuneradores capaces de garantizar los derechos para toda
la población: alimentación, vivienda, transporte y recreación, así como definir
políticas de Estado, de fomento a la industria y al desarrollo agropecuario.
7.- Estructurar una nueva política fiscal multianual que tenga carácter
progresivo, para que el capital aporte mas al gasto publico y se reduzca la
dependencia de este ultimo con relación a los recursos petroleros.
8.- Impulsar inversiones productivas en infraestructura para fines sociales, que
posibiliten la creación de empleos, la distribución del ingreso, el crecimiento
del mercado interno, el aumento de la demanda y el crecimiento de las empresas
medianas y pequeñas.
9.- Revisión de la política de apertura comercial, particularmente la
cancelación del TLCAN.
10.- Impulsar transformaciones estructurales para fomentar de manera integral el
desarrollo agroalimentario y garantizar la soberanía y la seguridad
alimentarias.
11.- Restructuración del sistema financiero para frenar la especulación,
establecer el control de cambios y la nacionalización de la banca para promover
la inversión productiva, garantizar la administración transparente de los
recursos y evitar el cobro de intereses y comisiones usureras.
12.- Renegociación y/o cancelación de la deuda externa para canalizar mas
recursos al desarrollo nacional.
13.- Eliminar la autonomía del Banco de México y su dependencia de los
organismos financieros internacionales, para generar una política capaz de
impulsar el desarrollo nacional y la generación de empleos.
14.- La puesta en marcha de un proyecto nacional para la reparación de los danos
ambientales causados por los capitalistas que incluya, el apoyo y la
indemnización a los afectados.
15.- Es necesaria la conjugación de nuestros mejores esfuerzos para convocar y
realizar, una Gran Convención Nacional de Trabajadores, con el objeto de
constituir una nueva Central Nacional de los Trabajadores de la Ciudad y del
Campo, de carácter clasista y combativo, que incorpore a la clase trabajadora a
la lucha política nacional.
16.- Iniciar los trabajos organizativos y políticos, para la celebración de un
encuentro nacional, a fin de construir un gran frente para la defensa de la
patria y la salvación nacional.
Fraternalmente
México, D. F., Febrero de 2009
VII DIALOGO NACIONAL