Crísis economica

La Crisis Económica Mundial, sus repercusiones en México y

el quehacer del Movimiento Urbano Popular

 

La Crisis Económica Mundial.

La crisis económica mundial que estamos viviendo, contrariamente a lo que se ha pretendido hacer creer, no es una crisis que haya tenido su origen en el sector financiero, en realidad se trata de una crisis estructural capitalista de sobreproducción.

Las crecientes dificultades del capital para evitar la reducción de sus tasas de ganancia y la crisis del llamado bloque socialista en Europa, a finales de los setentas del siglo pasado, perfiló la reconversión del modelo de acumulación del capital a nivel mundial imponiéndole al mundo el libre mercado y la libre competencia, todo ello dirigido desde el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, es decir la imposición de lo que hoy conocemos como el Neoliberalismo Económico.

La estrepitosa desintegración del bloque socialista durante la década de los ochentas que culminó con la caída de la Unión Soviética, garantizó el desarrollo de este nuevo modelo de acumulación ya que, por un lado el mundo capitalista se deshizo de su principal obstáculo y enemigo, y por el otro se encontró con un nuevo mercado al que no había tenido acceso. Por fin, el sueño de la Burguesía se hizo realidad, el capitalismo había penetrado hasta el último rincón del planeta.

Estas nuevas condiciones permitieron el desarrollo incesante de las fuerzas productivas, la revolución e innovación tecnológica, la expansión y desarrollo de los capitales financieros y la liberación de las fronteras al libre mercado mundial y a la libre competencia entre los grandes monopolios.

Solo le bastaron 17 años al capitalismo globalizado para saturar los nuevos mercados y entrar en la crisis más grande y más profunda de su historia, y esto no es cualquier cosa ya que esta crisis va a alcanzar a los lugares más recónditos del planeta, hoy no habrá lugar en el mundo que no recienta los efectos de ella.

Pero lo peor está por venir. La economía de Estados Unidos entró en recesión desde hace un año y las economías europeas se declararon en recesión hace poco más de un mes, es decir que se aproxima la primera recesión global del capitalismo.

Dice el refrán popular, y dice bien, que “A RIO REVUELTO, GANANCIA DE PESCADORES”. Podría pensarse que en este transe todos los capitales están perdiendo, sin embargo esto no es así. Justamente las crisis económicas son el medio ideal para la limpieza de las competencias, en los momentos de crisis los capitales más débiles sucumben ante el poder económico de los grandes monopolios mundiales; en los mercados financieros, al igual que en los mercados de productos, la especulación es un medio ideal para eliminar al adversario económico, la batalla entre la burguesía es encarnizada y sin cuartel, de este proceso solo saldrá vivo el más fuerte, que por cierto obtiene enormes ganancias de estos procesos. En estos tiempos también la burguesía cobrará las cuentas pendientes y favores hechos a los gobiernos o a funcionarios de gobierno, para obtener mejores condiciones para sacar ventajas o por lo menos para sobrevivir a la crisis y a la recesión. Los peces chicos mueren y los peces gordos se ponen más gordos.

En tanto se desarrollo este proceso de depuración del mundo del capital, que según los analistas puede durar entre tres y cuatro años, los gobiernos van a buscar mecanismos para tratar de evitar que las cosas lleguen a puntos insalvables, por lo que tratarán de reactivar el mercado interno de los países mediante inversiones públicas que generen empleo, echaran a andar la maquinita de hacer dinero para ponerlo a circular en el mercado y la economía de guerra jugará un papel muy importante en los países imperialistas.

Al final del proceso, una vez depurados los mercados y productores se abrirán nuevamente los mercados y vendrá un breve período de cierta reactivación económica que, con los avances tecnológicos existentes en la actualidad, pronto se verá nuevamente en una crisis de sobreproducción y, por tanto, la disputa imperial por el control de los mercados mundiales y la conformación de bloques se acelerará, poniéndose a la orden del día el problema de la guerra como la única salida a la próxima crisis económica global.

Pero el desarrollo del neoliberalismo ha generado otro tipo de crisis, la crisis permanente de los pueblos del mundo, que se han visto envueltos en la peor explotación y miseria conocida por la humanidad. No existe referencia histórica en que un puñado tan pequeño de poderosos hombres de negocios, dueños de inimaginables fortunas, de grandes oligopolios –monopolios de monopolios-, de los mercados financieros y de productos a nivel mundial, que explotaran a la humanidad entera como sucede en la actualidad. Hoy miles de millones de seres humanos están bajo el yugo del gran capital.

Esta crisis permanente de los pobres del mundo, en la que los que nunca se imaginaron ser pobres hoy lo son, ha provocado un creciente cuestionamiento sobre si el capitalismo es una alternativa para la humanidad. Este cuestionamiento día con día se ha ido radicalizando, a tal grado que se puede afirmar sin temor a equivocarnos que el “el fin de la historia” que decretó la burguesía con la caída del Muro de Berlín ha llegado a su fin. Hoy se abre un período de grandes transformaciones sociales y dependerá de los pueblos el grado y profundidad de ellas.

En efecto, dependerá del grado de organización de los pueblos y de quienes conduzcan sus luchas, si el capitalismo logra recomponerse y nos azotan las guerras por el reparto del mundo, o se inicia el fin de la era de los capitales.

Hoy se ha abierto un importante debate en el movimiento internacional y que se expresó claramente en el Foro Social Mundial. En primer lugar si las ONG’s deben conducir este esfuerzo o deben ser los movimientos populares, los cuales cada día son más relegados por la falta de recursos para asistir; en segundo lugar, si el FSM debe tomar resoluciones generales para la acción internacional o mantener su “espíritu original” de ser solo un espacio de reflexión internacional; y en tercer lugar, si es el momento de la lucha por modificar las políticas públicas o el de las transformaciones radicales de la sociedad.

Las Situación Económica en México.

En este marco, México no ha estado exento de esta política neoliberal depredadora que el gobierno federal ha implementado, en la cual destaca la violación permanente a los derechos humanos, económicos, sociales y políticos, liquidando las conquistas de la lucha de los trabajadores y el pueblo, generando también el desempleo, la marginación y la más grave miseria en la que han sumido al pueblo de México, con la complicidad de todos los partidos políticos aprobando reformas constitucionales y leyes federales y estatales que permiten no solo la entrega al gran capital, tanto nacional como extranjero, de todos los recursos naturales, el robo descarado de los recursos de los trabajadores, entre otras no menos graves, sino también reformas que permitan contener el descontento social a través de la represión y encarcelamiento de todos aquellos que intenten organizarse para exigir sus derechos.

La reforma al artículo 27 constitucional y el abandono financiero gubernamental al campo mexicano, fueron la llave para el desmantelamiento y el desastre del campo mexicano, proceso que logró en sólo 20 años cambiar la composición social del país, mientras en 1980 las dos terceras partes de la población vivía en el campo, para el año 2000 las tres cuartas partes de la población ya vivía en las ciudades; la expulsión de grandes contingentes de población del campo trajo consigo la migración de más de cinco millones de mexicanos hacia Estados Unidos en este mismo período.

Pero las modificaciones al 27 constitucional también abrieron las puertas para el saqueo descarado de los recursos naturales del país, situación que, además de las enormes ganancias que han tenido los grandes capitales nacionales y extranjeros por este concepto, ha provocado una gran crisis ambiental en todo el país. Ello debido al desmantelamiento de los bosques, la sobreexplotación de mantos acuíferos, la apertura de carreteras, la enorme contaminación de ríos, lagos, lagunas y mantos acuíferos, por el crecimiento de las ciudades sobre las áreas de reserva ecológica, entre otras causas.

El objetivo principal de las modificaciones al artículo 27 era la privatización del suelo agrícola, sin embargo ello no iba a ser de inmediato, pero el capital es muy paciente y hoy ya están viendo sus frutos, el acaparamiento del suelo por parte de grandes capitales inmobiliarios y grandes empresas está a la orden del día.

La política social no se ha escapado de la voracidad del capital, y el gobierno le da todas las facilidades para seguir enriqueciéndose, como es el caso de los programas de vivienda, en los que unas cuantas empresas han monopolizado la producción de vivienda de interés social.  Como parte de las llamadas Reformas Estructurales el gobierno federal se aprobó la ley de Vivienda, convirtiendo a la vivienda en mercancía y privatizando los organismos de vivienda, INFONAVIT, FOVISSSTE Y FONHAPO mediante la anticonstitucional Ley Orgánica de la Sociedad Hipotecaría Federal y burzatilizando la cartera de vivienda, poniendo en riesgo el derecho a la vivienda al asfixiar a las familias de bajos recursos, que se vieron obligadas a suspender sus pagos por falta de capacidad económica. Esta situación se agudizó con la negativa del Gobierno Federal a combinar los subsidios con créditos blandos para la producción de la vivienda popular, con lo que quedó claro que no le interesa resolver el problema de la población de más escasos recursos.

La violación los artículos 4° y 25 de la Constitución, a Leyes complementarias Federales y Estatales, impide a los grupos organizados generar sus propias formas de producción de vivienda (producción social de vivienda), así como conculcar el derecho que tienen las organizaciones sociales a ser consideradas como sujetos de crédito, política que pretende limitar las posibilidades de organización y participación popular, facilitando así sus mecanismos de control social.

En contraste, el enorme impulso a las inmobiliarias para la producción de vivienda dirigida a los sectores medios de la población, ha conducido a la saturación de ese mercado, provocando con ello que hoy existan cientos de miles de viviendas vacías en todo el país, lo que es síntoma de que ya se prepara un inminente RESCATE INMOBILIARIO similar al FOBAPROA que pagaremos nuevamente los trabajadores.

Esta política también ha avanzado en la privatización de los servicios otorgando concesiones a empresas privadas para el control y manejo de los servicios en las ciudades: agua, drenaje, electricidad, salud, educación cultura, etc.  Asimismo, se ha hecho una costumbre el incremento mensual a las tarifas del gas, gasolina, energía eléctrica y a los productores de la canasta básica, aunque hoy ante la crisis económica pretenden contener el descontento social con pequeñas dádivas como es la momentánea baja del costo del gas, pero no de la gasolina y el dissel.

Como parte de este proceso privatizador de los servicios públicos está la imposición de la Alianza por la Calidad Educativa, que tiene como objetivos la eliminación de las normales públicas y de los derechos laborales de los egresados de las mismas, poniendo a concurso las plazas y favoreciendo con ello a las escuelas privadas. Aunado a ello la falta de presupuesto destinado a la educación tiende a acelerar el proceso privatizador de este derecho constitucional.

La privatización de las aguas nacionales ya es un hecho en todo el país, la cual se ha venido concretando con el otorgamiento de concesiones por 50 años a empresas transnacionales que construyan presas, las cuales están generando el desplazamiento de comunidades enteras en el campo. Asimismo, tanto el gobierno federal como los estatales han modificado las leyes sobre asentamientos humanos y desarrollo urbano para garantizar y legalizar la entrega del suelo a empresas transnacionales y a los grandes monopolios inmobiliarios.

Después de un gran show mediático, simulando una gran discusión y debate públicos, todos los partidos políticos aprobaron la reforma energética, que garantiza la culminación del proceso privatizador de PEMEX, que se venía impulsando ya desde hace veinte años.

El Gobierno Federal desató una feroz campaña contra el régimen de pensiones y jubilaciones de los trabajadores del Seguro Social y del ISSSTE, que culminó con la reforma aprobada por las Cámaras de Senadores y Diputados. Estas medidas van encaminadas a la privatización de la seguridad social, poniendo en riesgo todo el sistema de salud del país, ejemplos de ello son la reducción del presupuesto en este rubro, para matarlo de inanición, y la implementación del llamado seguro popular.

La pretensión del régimen de reformar la Ley Federal del Trabajo, será la cereza del pastel neoliberal, que terminaría por legalizar las constantes violaciones en materia laboral que aplican los patrones y los gobiernos en todo el país, así como aniquilar todos los logros de los trabajadores obtenidos a partir de la revolución de 1910.

Al mismo tiempo se ha generado un proceso de descomposición del tejido social, promovido y alentado por el propio gobierno, incrementándose el narcotráfico, el crimen organizado, la prostitución y pornografía infantil, el feminicidio, entre los problemas sociales, cuyas principales victimas son los niños, las mujeres y los jóvenes.

Como complemento a estas medidas el gobierno ha incrementado la inversión en materia de seguridad publica, para modernizar los cuerpos represivos, garantizando con ello la represión contra todo movimiento que se manifieste en contra de estas políticas, prueba de ello es la creciente militarización en el país y la proliferación de los asesinatos políticos, para lo cual aprobaron la Reforma Judicial.

Las Repercusiones de la Crisis Económica Mundial en México.

Por si no fuera suficiente este panorama desolador para el pueblo de México, las primeras consecuencias de la crisis económica mundial ya presentan sus primeros efectos: la caída estrepitosa del crecimiento económico, el cierre de empresas, paros técnicos, despidos masivos, repatriación de miles de trabajadores, el acelerado empobrecimiento de la clase media, contracción del mercado interno, incremento del precio de los productos de la canasta básica, devaluación del peso, incremento a las tasas de interés, el incremento de las carteras vencidas de tarjetas de crédito y créditos hipotecarios, la caída permanente de la bolsa de valores, el saqueo de las pensiones de los trabajadores, entre otros.

Pero lo peor apenas viene, ya que según los expertos se prevé que para el mes de junio el país entre en recesión económica, cuyas consecuencias serán el cierre masivo de empresas y fabricas, el despido de millones de trabajadores y empleados, incremento desorbitado de la pobreza, inflación galopante, carestía y desabasto de los productos y servicios de primera necesidad, especulación de mercancías, quiebra de bancos, incremento de la delincuencia e inseguridad social.

El Que Hacer del Movimiento Urbano Popular ante la Crisis.

Ante esta situación de emergencia nacional el Movimiento Urbano Popular, decidió retomar su participación en el Diálogo Nacional, buscar un acercamiento con la Otra Campaña y contribuir al proceso de unidad nacional de los diversos movimientos que hoy se generan en todo el país en contra el régimen Calderonista. Al mismo tiempo retomar el trabajo de alcanzar la unidad nacional del MUP, así como con las organizaciones sindicales, campesinas e indígenas, en contra de esta política devastadora, hasta lograr la constitución de un gran frente Obrero-Campesino-Indígena-Estudiantil-Popular.

Hoy se hace imprescindible la unidad de todo el pueblo para lograr detener la ofensiva del Estado mexicano y que al mismo tiempo luche por un nuevo régimen económico, político y social para nuestro país, por lo que se pone a la orden del día la necesidad de un Nuevo Gobierno en manos del pueblo, una Asamblea Constituyente para crear una Nueva Constitución y luchar por hacer realidad las aspiraciones y reivindicaciones populares. Hoy es necesario en México un nuevo régimen económico político y social, un nuevo Proyecto de Nación al servicio del pueblo.

Pero el MUP también tiene la enorme responsabilidad de promover e impulsar la organización y lucha de la población contra la creciente carestía y por el control de precios, por la defensa de los deudores de la banca y de créditos hipotecarios; organizar la defensa del patrimonio de las familias y la lucha contra los desalojos; impulsar formas de organización para el abasto y consumo popular; crear redes populares para generar economías populares paralelas a la economía de mercado; y la lucha contra el alza en las tarifas de los servicios públicos.

Al mismo tiempo, el MUP debe impulsar la lucha por la defensa del empleo y por el incremento salarial de emergencia; por el incremento a los presupuestos sociales; por la cancelación de pagos de las deudas interna y externa, y la aplicación de esos recursos a la producción de alimentos.

¡TODO EL PODER AL PUEBLO!

FRENTE NACIONAL DEL MOVIMIENTO URBANO POPULAR

México, D.F., 19 de Abril de 2009.

 


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