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lunes 1 de junio de 2009, 14:28 CIUDAD JUÁREZ: PROFUNDIZACIÓN DEL DETERIORO SOCIAL
El indignante asesinato del
doctor Manuel Arroyo, maestro de
la Universidad Autónoma de
ciudad Juárez, ocurrido el
pasado fin de semana, ha
motivado que una vez más la
prensa nacional y los noticieros
televisivos nos transmitan
noticias al respecto de
movilizaciones de protesta en
esa tan golpeada población.
Manuel Arroyo, representa la
parte digna y luchadora de una
región de nuestro país que ha
sido escogida como ensayo
general de lo que significa la
ausencia del estado de derecho.
Si México como país no reacciona
ante el asesinato de un profesor
comprometido y respetado en su
comunidad, seguramente la crisis
podrá seguir profundizándose y
se generalizará al resto del
país.
Ciudad Juárez, desde los años
ochenta ha sido escenario de
asesinatos vinculados con el
desarrollo del narcotráfico,
feminicidios, maltrato a
emigrantes etc, y el común
denominador ha sido la
impunidad. A las autoridades ,
de cualquier signo partidario,
poco les ha importado la
aplicación de la ley. La
respuesta ciudadana ha sido
valiente, se han desarrollado
luchadores y luchadoras en
defensa de los derechos humanos,
organizaciones internacionales
se han sumado a las protestas,
ha habido denuncias en
diferentes foros académicos,
personalidades vinculadas a la
cultura han dedicado sus
esfuerzos y capacidades en
hacer fuertes denuncias;
comisiones se crean y de la
misma forma desaparecen.
Pero lo peor aun no había
llegado. Con Calderón, Ciudad
Juárez ha tenido que sufrir la
profundización del deterioro
social, con la llegada del
ejército a “patrullar las
calles”, ante la supuesta
ofensiva en contra del avance
del narcotráfico. Ahora los
abusos, cateos, violaciones,
desapariciones, robos se han
puesto al orden del día, ante la
complicidad de las autoridades
locales, que han sido incapaces
de ejercer justicia en defensa
de la sociedad; día con día se
levantan múltiples quejas y la
petición generalizada de que los
militares vuelvan a los
cuarteles.
El cobarde asesinato de Manuel
Arroyo, solo es un paso mas en
la escalada de deterioro e
impunidad que vive Ciudad
Juárez. Muchos y muchas han sido
víctimas de la total falta de
capacidad para detener a tiempo
y con recursos adecuados, el
avance de la criminalidad, las
complicidades han sido por
compromiso las más y por
ineptitud, otras.
Las organizaciones
independientes, que luchan por
conseguir un país con justicia
para todos, debemos ser
solidarios ante la impunidad
,ante el crimen
institucionalizado.
FUERA EL EJÉRCITO DE LAS
CALLLES.
Carmen Benítez
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