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Participación de José Camilo Valenzuela en el Quinto Pleno del Consejo Nacional del PRD
27 de septiembre de 2009
Compañeras y compañeros, me parece que la discusión de Estrategia Electoral 2009-2012 tiene que estar enmarcada en la discusión de estrategia política en general del 2009 al 2012 y para esa discusión un elemento toral a tener en cuenta es la caracterización de la crisis en que se ha hundido el capitalismo mundial a partir del año pasado.
Caracterizar y entender esa crisis es fundamental para discutir estrategia porque las consecuencias desastrosas que en todos los planos de la vida de la humanidad y de nuestro país está y va a seguir generando esa crisis del capitalismo neoliberal, está colocando las contradicciones de clase y las contradicciones de bloques en una intensidad que si las desconocemos, vamos a seguir con un discurso electoral que no tiene que ver con el estado de ánimo y con la desesperación que está creciendo y va en cierto momento a reventar si no la canalizamos a la lucha política de masas y no sólo electoral.
Creo, como lo ha insistido el compañero Eric Villanueva, que la gravedad de la situación en la que estamos inmersos, es una situación que se va a prolongar por tiempo indefinido y quizá llegue y rebase al 2012. La intensidad con la que desde los medios de comunicación trasnacionales y nacionales de masas, electrónicos principalmente, nos quieren convencer de que la crisis ya se superó, es un recurso ideológico, no tienen que ver con la gravedad de los problemas de fondo que se acumularon en los últimos 30 años en el mundo capitalista y especialmente en los centros imperialistas del mundo capitalista.
Creo, que en otros momentos nos podíamos permitir discutir la política electoral en tal o cual entidad a partir de circunstancias locales, pero en estas condiciones que vive el país creo que eso no es posible y debemos centrarnos en discutir la estrategia política general para dar una salida patriótica y democrática cuanto antes a este desastre nacional. Y para dar esa salida necesitamos ubicar que tenemos que enfrentar y derrotar a las fuerzas que representan los intereses del puñado de oligarcas que gobiernan en nuestra patria como socios subordinados de capital trasnacional y particularmente de los gringos.
El gobierno de Calderón, como los gobiernos desde principios del 82, son gobiernos totalmente acotados y subordinados a las decisiones del Banco Mundial y del Fondo Monetario, que al final de cuentas son las decisiones del gobierno gringo y de la trasnacionales principalmente gringo.
Por eso no tenemos política anticrisis, no es un problema que ni el PRI ni el PAN no entiendan a Keynes, no entienden que no debe haber política anticrisis, son fuerzas cuyas cúpulas están totalmente subordinadas a las decisiones del gran capital nacional y extranjero y particularmente a las decisiones de los gringos.
Les voy a dar sólo un pequeño dato para que pensemos en algo. Si la economía gringa no se recupera, nosotros vamos a seguir en picada, pero además los gringos están acentuando el sometimiento y el saqueo, entre otros, de nuestra nación para tratar de allegarse riqueza para buscar sortear su crisis que es profunda.
Estados Unidos tiene una deuda pública y privada de más de 57 billones de dólares y otros pasivos por un monto entre 70 y 90 billones de dólares. La economía norteamericana tiene un producto bruto de unos 12 billones de dólares, traen un serio atolladero de cómo pagar el servicio de esta deuda y lo que está haciendo son dos medidas, uno: produciendo dólares chatarra y dos, amenazando con guerra a China y a Rusia para que no vendan los bonos del tesoro de Estados Unidos y la reserva de dólares que tiene. Son las dos medidas centrales, aparte de tratar de retroalimentar con enormes cantidades de dinero público el aparato especulativo de Estados Unidos. Por eso la bolsa gringa se ha recuperado un 50 por ciento de la caída, a pesar de que la economía gringa sigue en los suelos.
Compañeras y compañeros, estas discusiones tenemos que darlas, o nuestra estrategia será sólo a partir de apariencias y de un pensamiento convencional y superficial en el que hemos caído en una dinámica pragmática de este Partido de la Revolución Democrática, en donde perdimos la tradición teórica y de superioridad intelectual que nos caracterizaba a las fuerzas de la izquierda mexicana.
Propongo, que nosotros debemos aprobar que el centro de nuestra estrategia es ampliar e intensificar la insurgencia cívico-popular anti neoliberal, retomando la necesidad de la transformación democrático-nacional, que fue el programa del 88. En el 88 no se planteaba centralmente la alternancia política en el gobierno federal, como en cierto momento se impuso en nuestro pensamiento; se planteaba derrotar el rumbo neoliberal y ese fue el programa del 88, un programa democrático nacional como ha pasado en 15 ó 17 países latinoamericanos, en donde derrotando a los neoliberales han estado avanzando en programas democrático-nacionales para liberarse de la sojuzgación del capital trasnacional, recuperar la nación y empezar a reconstruirla.
Creo, que podemos pensar que esto no es lo central, pero, camaradas, en el país están activándose movimientos sociales, fuerzas políticas e intelectuales que todavía no se hacen sentir, pero se van a hacer sentir en lo que resta del año y el año que viene, para imprimirle a la conmemoración del bicentenario y el centenario lo que debe ser: una intensificación e irrupción de la insurgencia cívico-popular anti neoliberal, que se plantea incluso la posibilidad de alcanzar un gobierno patriótico de reconstrucción nacional antes del 2012, lo que implica plantearnos también la posibilidad de que salga Calderón y el gobierno panista. La situación es de extrema gravedad y tenemos que pensar en esos términos.
Termino, compañeras y compañeros. Hace días en una discusión de la Comisión Política y el Secretariado aludíamos a las experiencias de América Latina, en donde fuerzas y dirigentes de izquierda, vía la participación electoral, se fueron integrando tanto al status quo dominante que sus prácticas ya casi no cambiaban nada, aún donde gobernábamos, seguían gobernando en el marco de seguir fortaleciendo y alimentando al gran capital como la única perspectiva de tratar de mantener cierta reanimación de la economía de sus estados. Y recordábamos el caso de MIR boliviano, que fue una fuerza de izquierda de tal peso que llegó en una alianza a llevar a la presidencia a Siles Zuazo. Esa fuerza ya muy entregada al status quo, no hizo mayores cambios, se dedicó a usufructuar los privilegios que da arribar a puestos públicos, con altos salarios, muchos bonos, el 10 por ciento por obra, todo lo que también se practica en nuestro país. ¿Y dónde está el MIR boliviano?, en el basurero de la historia.
Los movimientos sociales y los colectivos políticos que no se reducían a pensar en las elecciones, tuvieron que construir por fuera una insurgencia político-social, instrumentos políticos como el MAS para arribar a la Presidencia de la República, tumbando dos presidentes y obligando a cambiar las reglas para que se respetara el voto.
Compañeras y compañeros, creo que este es el debate que está planteado a la orden del día en México para toda la izquierda, pero en especial para el Partido de la Revolución Democrática.
Si esto no lo ponemos en el centro, no va haber refundación, porque la principal causa de crisis de este partido es que su discurso se ha adocenado tanto, que si ustedes leen los resolutivos del Foro de Sao Paulo, ni siquiera tenemos nada que ver con los conceptos y los análisis que ahí se vierten, hay una enorme distancia y esos resolutivos están determinados en buena medida por partidos que sí están gobernando después de derrotar al neoliberalismo.
Para gobernar no hay que abandonar el discurso y el perfil de izquierda, ni la lucha social, ni la lucha ideológica y la lucha electoral, hay que integrarlas en un solo proyecto. Y en medio de esta enorme crisis nacional, de la que no vamos a salir de aquí al 2012, la insurgencia cívico-popular, incluyendo la lucha electoral, tiene que ser para alimentar eso. Todo lo que nuble esto, alianzas con PAN o PRI, nos desvía de la estrategia política correcta. Gracias compañeras y compañeros.
México, D. F., Septiembre 27 de 2009.